Pasé por San Jerónimo (llendo por el periférico) y hay unas como... llamémosles esculturas que son una blanca y una negra, son iguales y no se bien como describirlas pero son como unas letras jota grandotas. Están en medio de un cacho de pasto y lo que me dan ganas es en la noche o que no esté el Sol, acostarme justo en la curvita que se hace y también que alguien en algo con ruedas se aviente desde arriba y que sea tipo jackass o algo así.
Recuérden: Reírse es sano. Es bueno. Es curativo. Though todos los extremos son dañinos.
martes, 14 de noviembre de 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario